No solo un asunto estilístico: La forma en que los niños toman el lápiz al escribir afecta directamente su aprendizaje

Según expertas de la Fundación Sara Raier de Rassmuss, la práctica constante es clave, porque es más difícil cambiar los hábitos musculares una vez que se han integrado a la memoria motora de los pequeños.

«Aprender a escribir puede actuar como un pegamento que ayuda a que el aprendizaje de la lectura se mantenga firme y sea duradero», asegura Alix Anson, creadora del Programa de Lectoescritura Alfadeca de la Fundación Sara Raier de Rassmuss. La pedagoga de la Universidad de Cambridge agrega que nuestras manos, cuerpo y ojos retienen los patrones musculares que usamos, de ahí que factores como sentarse correctamente y formar las letras bien desde el principio, puede tener un impacto fundamental en las habilidades de alfabetización de los estudiantes.

Pero también hay otra variable muy importante para mejorar las habilidades de lecto-escritura en los primeros años de escolaridad: cómo se toma el lápiz, lo que, más allá de un asunto estilístico, afecta directamente el aprendizaje de los niños.

Según señalan desde la Fundación Sara Raier de Rassmuss, hay tres puntos que sustentan la importancia de tomar bien el lápiz a la hora de aprender a leer y a escribir. Primero, las almohadillas en el pulgar e índice tienen las mejores conexiones sensoriales con el cerebro para transmitir y recibir información. Además, un buen agarre permite aprender un estilo de escritura fluido y rápido, y facilita la cursiva que ayuda al cerebro a ver las palabras como «imágenes» y no como cadenas individuales de símbolos. Por último, permite una mayor flexibilidad de movimiento en los dedos, lo que hará que las letras sean más claras para leer, y evita el estrés muscular en los brazos y hombros.

Para lograr lo anterior, la práctica constante es clave, porque es más difícil cambiar los hábitos musculares una vez que se han integrado a la memoria motora de los pequeños. «Lo que más importa es que un niño aprenda gradualmente a escribir con fluidez, ya que esto libera más espacio en el cerebro para pensar en el contenido de las palabras en lugar de la mecánica de formar las letras», asegura Alix Anson.

¿Cómo tomar bien el lápiz?

El niño se debe sentar correctamente, y colocar el papel en un ligero ángulo hacia la derecha para los alumnos diestros o hacia la izquierda para los zurdos. El lápiz se debe sostener con tres dedos, idealmente formando un círculo suave con este entre el índice y el pulgar, y apoyándolo con el dedo medio. Se debe evitar tener el pulgar recto, ya que eso hará que la formación de letras sea mucho más difícil y reducirá la velocidad de escritura.

Una vez que se conocen las letras individuales, conectar algunas formando palabras cortas con letras ligadas es una excelente manera de desarrollar la fluidez y la memoria muscular. «Alfadeca recomienda enseñar una escritura cursiva siempre que sea posible; puede llevar un poco más de tiempo al principio, pero conduce a una fluidez mucho mayor y que debería durar toda la vida», concluye Ruiz.

Fuente: Emol.com – https://www.emol.com/noticias/Tendencias/2021/06/24/1024752/ninos-forma-tomar-lapiz-aprendizaje.html

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