Educación Emocional: La Vacuna que las Clases Necesitan

Columna por EducaSwitch

El coronavirus no es solo un virus que está afectando a las personas, sino que es un patógeno que está debilitando cada día más al sistema educativo chileno y que da cuenta de la importancia que tiene generar un cambio en él.

 

Esta pandemia demostró no solo lo importante que es tener un buen ambiente educativo, sino que es necesario complementar el buen rendimiento y la calidad de la educación con un fuerte énfasis en la emocionalidad de los estudiantes y docentes.

 

¿Cómo se puede educar si los alumnos se sienten deprimidos por los efectos de la cuarentena? ¿Cómo puede un profesor enseñar si está agotado con las dificultades del teletrabajo o el sistema híbrido? son algunas de las problemáticas que enfrenta actualmente el país y es necesario solucionarlas.

 

Un país deprimido

 

Recientemente un estudio de la consultora Ipsos señaló que en Chile un 56% de los adultos considera que su salud mental y emocional se ha visto deteriorada, una cifra escalofriante considerando que a nivel mundial solo somos superados por Turquía con un 61%.

 

Este valor da cuenta de lo grave de la situación actual, debido a que más de la mitad de los adultos del país está considerando que su estado emocional va en decadencia. Un síntoma que se puede ir replicando en sus entornos, trabajos y familia.

 

Si bien esta es una situación generalizada en el mundo por la pandemia, el foco se ha puesto en la educación, debido a que la carga laboral docente es una de las más afectadas y muchos expertos han señalado la urgencia de un cambio, pero la pregunta es ¿Qué hacer para solucionar esta crisis?

 

Las emociones en la educación

 

Cristian Almarza, director ejecutivo del Programa de Convivencia Escolar EducaSwitch, explica que una de las claves para solucionar esta problemática en la educación es comenzar a darle importancia a las emociones de las comunidades educativas.

 

“Hay que darle importancia a las personas, mostrar que nos interesa. Demostremos que nos interesan nuestros educadores, darles gestos de cariño, darles espacio para desahogarse y generar esos espacios en el resto de la comunidad educativa”, afirmó.

 

En un conversatorio virtual donde compartió junto al líder de educación emocional, Rafael Bisquerra, este agregó que: «Una educación de calidad solamente es posible desde el bienestar del profesorado».

 

Esto da cuenta de la urgencia que hay en trabajar no solo las emociones en el sistema educativo, sino de tomar conciencia sobre el bienestar y la salud de los docentes del país. Comenzar a generar instancias para que ellos comprendan su emocionalidad y así recién ayudar al resto de su entorno.

 

“Un docente debería tener la oportunidad de educarse en su bienestar, para así poder enseñar a sus estudiantes y apoderados cómo hacerlo. Sin embargo, esto es imposible si no le damos las facilidades y las oportunidades para lograrlo”, señaló Almarza.

 

Curemos las emociones

 

Hace unos días la Cámara de Diputados y Diputadas aprobó de forma unánime comenzar un proceso para solicitar a los Ministerios de Educación y Salud a que realicen un diagnóstico de la salud mental y emocional de los estudiantes del sector público tras el regreso a clases.

 

En Chile se ha debatido ampliamente la situación del sistema escolar durante la pandemia y si bien, podemos inferir que los resultados serán parecidos a lo obtenido por Ipsos en adultos, no sería mejor comenzar a actuar desde ya en una de las aristas a mejorar.

 

Rediseñar los planes de convivencia escolar es parte de los desafíos que pueden tomar los colegios desde ya, pero es importante que esto no solo sea durante el periodo de pandemia, sino que sea algo constante en la educación.

 

“La educación emocional se puede y se debe trabajar. No es solo una clase o una sesión, las emociones de los estudiantes y profesores son como un músculo, necesitamos trabajarlas día a día para que estén sanas”, declaró Almarza.

 

Es necesario recordar a Gabriela Mistral, quien dijo: “Ama, si no puedes amar mucho, no enseñes a niños”. Esta frase da cuenta de lo importante que es tener a docentes que se sientan bien emocionalmente, profesores felices – con ellos mismos y su profesión – pueden llevar eso a sus estudiantes y de igual forma a sus familias. Hoy más que nunca necesitamos curar las emociones de la educación chilena y de cada uno de sus integrantes.

Covid19, Educación, Educación a distancia, Noticias

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *